Más “Desbroce administrativo” de las leyes: Reducción del 50% de los caudales ecológicos mínimos en los ríos de Urdaibai
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Presa del Río Golako en Arratzu (foto Txato) |
Nos han Remitido Eguzki y Ekologistak Martxan la documentación recibida por ser miembros del Consejo del Agua del País Vasco (el Patronato de Urdaibai donde Ura es Vocal, no se conoce nada de esto), en el que se emite por mayoría INFORME FAVORABLE a la modificación provisional de caudales ecológicos en la comarca de Busturialdea, de acuerdo con el documento aprobado el 22 de marzo de 2024 por el Consejo de Administración de la Agencia Vasca del Agua, “MODIFICACIÓN PROVISIONAL DEL APÉNDICE 4 DE LA NORMATIVA DEL PLAN HIDROLÓGICO DE LA DEMARCACIÓN HIDROGRÁFICA DEL CANTÁBRICO ORIENTAL SOBRE LOS CAUDALES ECOLÓGICOS EN LAS CUENCAS DEL GOLAKO, MAPE Y KANPANTXU (U. H. OKA, BIZKAIA)”.
En las tablas aportadas por la Agencia Publica del Agua Ura queda claro que se pretende reducir el caudal ecológico de los ríos de Urdaibai, sobre todo el Golako a unos límites inaceptables, cercanos a la desecación de ríos y arroyos afectados. Un ejemplo es que comparando las tablas 5 y 6 en el punto Golako 2 (Arrazua) aguas altas, donde se pasa de 156 l/s a 62 l/s. Una reducción del 60%, se propone que se quede al 39% del valor original. En Golako 1 (Arratzu) aguas altas se pasa de 192 l/s a 76 l/s, una reducción del 60%, quedándose en un 40% del valor original.
El estrés hídrico que según la FAO concurre “Cuando la demanda de agua es más importante que la cantidad disponible durante un periodo determinado o cuando su uso se ve restringido por su baja calidad. El estrés hídrico provoca un deterioro de los recursos de agua dulce en términos de cantidad (acuíferos sobreexplotados, ríos secos, etc.) y de calidad (eutrofización, contaminación de la materia orgánica, intrusión salina, etc.)”.
Del diagnóstico que se realizó en 2015 por la UPV en materia de disponibilidad del agua para usos humanos se dibujan para la cuenca del Oka se prevén dos escenarios de estrés hídrico; El menos exigente considera el estrés hídrico que habitualmente se produce entre agosto y septiembre (durante el estiaje) y se encuentra actualmente entre 70 y 100 l/s. (https:// www.ehu.eus/documents/273734/4096739/2015_BUP_Final/1ea9f730-2849-4dab-a293-98bfcc6bafa0)
Sin embargo, el otro criterio, en la línea de lo establecido, en la Directiva Marco del Agua Europea, es el que resulta de evitar el estrés hídrico extraordinario teniendo en cuenta los efectos a medio y largo plazo del cambio climático en el medioambiente. Las estadísticas muestran que aproximadamente cada diez años se producen precipitaciones anormalmente bajas en el periodo considerado. Evitar estas situaciones puntuales obliga a elevar el estrés hídrico a 141 l/s. Para ello se eligió este nivel de exigencia porque, además de evitar el estrés hídrico, obliga a ampliar el abanico de medidas medioambientales que deben ser contempladas para preservar los ríos y arroyos de Busturialdea parte de la ZEC Red Fluvial de Urdaibai perteneciente a la red Natura 2000. De todas formas, en ambos casos normalmente se respeta los caudales ecológicos establecidos actualmente a duras penas, como para ser viable la pretensión para reducirlos a la mitad como defiende la Agencia Ura, sin que esto “garantice que no se producirán efectos perjudiciales significativos en esos espacios, teniendo en cuenta sus objetivos de conservación” (Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad).
Exponer que las causas de esta situación no son de origen natural, son consecuencia de acciones y omisiones de políticas concretas. Todas eran más que previsibles desde antes del año 1993, entre las que destacan; las dificultades de garantía de abastecimiento potenciada por la contaminación del acuífero de Bekoibarra en Gernika, las pérdidas por falta de mantenimiento de las redes, usos “incontrolados” en red de suministro y la influencia en las masas de agua de una gestión forestal vinculada al monocultivo, y la demanda estacional derivada de un urbanismo basado de segunda residencia (donde un total de 26.522 viviendas en Busturialdea, 19.316 son de primera residencia y 7.206 de veraneo; un 27,2%) incongruentes con los fines protectores establecidos para un Espacio Natural así declarado en el BOE. A ellas habría que añadir el uso masivo de agua de consumo humano en ámbitos que no requieren tal depuración previa: usos industriales, limpieza de calles, riego de parques y jardines, piscinas particulares etc.
En los periodos de estiaje en los que la población de Busturialdea se triplica en el territorio (de 44.500 habitantes a más de 140.000 que superan su capacidad de acogida) y las precipitaciones disminuyen de forma notable, la garantía de abastecimiento se efectúa a costa de sacrificar los caudales ecológicos en las regatas con las principales tomas superficiales del Golako y del Mape (Busturia). Pero también en regatas dependientes directamente de recursos hídricos subterráneos, como la de Olalde, que supone una media del 38% de las aportaciones en el subsistema de Gernikaldea. Así, es muy frecuente que en épocas de estiaje estos tramos se encuentren secos o prácticamente secos como se ha denunciado desde el movimiento ecologista, incluso en la vía penal en caso del río Mape por Eguzki.
Así, desde el subsistema de Gernikaldea se realizan trasvases a los subsistemas deficitarios de Buspemun y Bermeo. A pesar de lo que muestran los datos actuales, tradicionalmente se ha considerado que el subsistema de Gernikaldea no contaba con problemas significativos de estrés hídrico, debido al gran componente de aguas subterráneas relacionadas con el acuífero de Bekoibarra en Gernika y la unidad Kárstica de Santa Eufemia‐Ereñozar. Sin embargo, el paulatino aumento de contaminación en el acuífero de Gernika por las actividades industriales actuales y la destrucción de acuíferos como el de Atxondoa (Forua) o el de Oiz en Eutzagane (Muxika) ha supuesto un cambio de escenario al disminuir la capacidad de disponibilidad de agua del subsistema y en consecuencia la de los subsistemas dependientes.
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Estado del Mape Erreka a su paso por Sankristobal Busturia en época veraniega (foto El Correo) |
A pesar de las medidas preventivas de protección puestas en marcha, incluyendo la declaración de un perímetro de protección del acuífero de la vega de Gernika que nadie cumple ni se hace cumplir, incluso se pretende construir e urbanizar más de 80 has para uso industrial sobre su zona de recarga en Miango (Muxika), se han materializado varios episodios locales de contaminación, denunciados sin efecto alguno, los últimos recientemente llegando a afectar a sondeos que en el pasado fueron utilizados para el abastecimiento de la comarca de Gernika.
El abastecimiento de agua potable domiciliaria presenta serios problemas por pérdidas; de usos incontrolados y falta de mantenimiento de las redes, y la permisividad con usos dañinos. Teniendo en cuenta datos proporcionados por el Consorcio de Aguas en algunos subsistemas presentan altos porcentajes de fugas y de usos incontrolados. Niveles de pérdidas superiores al 20% no son aceptables, que aumentan el problema de estrés hídrico del sistema.
Otro factor medioambiental que afecta al actual escenario de estrés hídrico es la gestión forestal que se ha llevado a cabo y se mantiene en la actualidad en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai. Si bien, la principal motivación del PRUG aprobado en 1993 fue la búsqueda de una ordenación hidrológica‐forestal que redujese el deterioro de riesgo ambiental, sin embargo, la modificación de 2003 flexibilizó esta línea estratégica a favor de planteamientos de plantación de monocultivos de especies alóctonas, admitiendo el uso forestal en zonas protegidas (P5 y P6) y la del nuevo PRUG de 2016 hizo desparecer todo control administrativo sobre los montes de Busturialdea. Con la consecuencia recogida en el mapa forestal del Gobierno Vasco, realizado el año 2023, que arroja el dato de que mientras la superficie total de montes y bosques es 15.150 has para Urdaibai, de ellas son plantaciones de especies alóctonas de crecimiento rápido 11.423 has, y del genero eucaliptos ya llegan a 3.444,8 has. Y el ultimo año 2022, estos últimos han aumentado en 130 has. (http://busturieginez.blogspot.com/2024/02/el-eucaliptus-y-las-especies-aloctonas.html)
La influencia de los distintos usos del suelo sobre la disponibilidad de agua es un tema que se ha analizado profusamente en la literatura técnica especializada y en los Informes de Sostenibilidad Ambiental de nuestras localidades con un resultado casi unánime; Las explotaciones forestales intensivas reducen la cobertura arbórea como consecuencia de la corta, producen fuerte erosión de los suelos por la corta a matarrasa (incluso con destoconamiento y retirada total del ramaje) y contaminan los ríos y arroyos por la turbidez generada. La presión de la actividad forestal sobre los recursos de agua, respecto de la exportación de sólidos y sedimentos tiene una relación directa con las prácticas de cosecha, desembosque y establecimiento de una nueva plantación. Los sedimentos generados por la red de pistas tienen que ver con su densidad, con las características de su cubierta, con el grado de recubrimiento de sus taludes y con la efectividad de los sistemas de drenaje y conducción de agua. En la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, el 75% de la superficie arbolada está constituida por plantaciones productivistas, principalmente pinares y eucaliptos. Este dato es especialmente alarmante teniendo en cuenta que los estudios científicos quienes estiman que la superficie ocupada por plantaciones forestales reduce hasta en un 50% la cantidad de agua disponible.
Las plantaciones de monocultivo de la cuenca del Mape, sirven como ejemplo para comprender el grado de incidencia de estas prácticas forestales en las masas de agua. Las captaciones de agua superficial del rio Mape, constituyen una importante fuente de abastecimiento de agua para los municipios turísticos de Busturia, Sukarrieta y Mundaka. Durante las últimas décadas los usos de la cuenca se han limitado a la producción maderera intensiva en casi 1000 has. La litología y las elevadas pendientes de la cuenca y las agresivas técnicas de explotación contribuyen a incrementar los riesgos de procesos erosivos, la degradación de los procesos de ribera, de los cauces y por consecuencia de la calidad del agua. En concreto en la cuenca del Mape, el carácter privado del monte y la inexistencia de control de usos establecido en los planeamientos urbanísticos imposibilitan una gestión efectiva, que repercute directamente en la situación de estrés hídrico en la zona.
En cualquier caso, ni la Agencia Vasca del Agua Ura lo ha exigido, ni la Diputación Foral de Bizkaia ha declarado ningún Monte Protector dentro de la Red hídrica de Urdaibai, dejando hacer al lobby forestalistas obviado que estos montes son parte de la Red Natura 2000. Recordar que son montes protectores los terrenos forestales de titularidad públicos o privados “situados en las cabeceras de las cuencas hidrográficas y aquellos otros que contribuyan decisivamente a la regulación del régimen hidrológico, incluidos los que se encuentren en los perímetros de protección de las captaciones superficiales y subterráneas de agua, evitando o reduciendo aludes, riadas e inundaciones y defendiendo poblaciones, cultivos e infraestructuras, o mejorando el abastecimiento de agua en cantidad o calidad”.
Hay constatar que en Busturialdea se han elaborado en esta última década planes urbanísticos municipales expansionistas e insostenibles, actualmente paralizados por la imposibilidad de garantizar el suministro de agua potable para las nuevos usos y actos constructivos que en ellos se prevén ejecutar, ya que la normativa estatal en materia de aguas y la normativa territorial y urbanística exigen la necesidad de acreditar previamente la suficiencia y disponibilidad de recursos hídricos suficientes para desarrollar los nuevos desarrollos urbanísticos, que deben elaborarse según el criterio del uso sostenible de los recursos hídricos naturales (Directiva Marco Europea del Agua). El problema se plantea cuando las administraciones promotoras “si o si” pretenden la aprobación definitiva de los instrumentos urbanísticos con acreditación desfavorable de suficiencia de recursos hídricos emitidas por la propia agencia Vasca del Agua Ura, como es el caso que se pretende enmendar por la puerta de atrás con este acto.
¿Que nos propone ahora la Agencia Vasca del Agua Ura?: que miremos al dedo que señala la luna, para seguir como hasta ahora, sacando agua de donde no hay e ignorando su obligación de protección del medio ambiente de nuestros acuíferos y ríos. ¿El móvil del crimen que hay detrás?; uno el desbloquear los proyectos urbanísticos bloqueados por falta del preceptivo informe de disponibilidad de recursos hídricos --incluido el del Guggenheim2 de turismo de masas para Urdaibai --, y dos el deseo de no de cumplir y hacer cumplir sus propias normas rectoras, como el Plan Hidrológico de Cantábrico, con el fin de no dañar los intereses de “sus” alcaldes, de “sus” promotores inmobiliarios y “sus” lobbies forestalistas.
martes, 21 de mayo de 2024
ZAIN DEZAGUN URDAIBAI ELKARTEA
Erroxeli Ojinaga Filibi
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